Cómo conseguir prácticas en empresas para estudiantes universitarios

Cómo conseguir prácticas en empresas para estudiantes universitarios

Dar el salto del aula a la empresa es uno de los retos más importantes de la vida universitaria. Las prácticas profesionales son la llave que abre esa puerta: permiten aplicar lo aprendido, construir una red de contactos y, en muchos casos, conseguir un contrato al terminar los estudios.

Si te preguntas cómo conseguir prácticas en empresas para estudiantes universitarios sin experiencia previa, en este artículo encontrarás una guía práctica con todo lo que necesitas saber: desde dónde buscar hasta cómo preparar la entrevista, pasando por el marco legal que debes conocer antes de firmar nada.

Tabla de Contenidos

Tu universidad ya tiene lo que buscas

Uno de los caminos más eficaces para encontrar prácticas en empresas es utilizar los recursos que ya pone a tu disposición la propia universidad. Muchas veces, los estudiantes se lanzan a buscar por internet sin haber revisado antes la bolsa de empleo del campus, el servicio de orientación profesional o los convenios que la facultad mantiene con empresas. Sin embargo, ahí suele estar una de las vías más directas, especialmente si todavía no tienes experiencia. Estas oportunidades ya están pensadas para perfiles universitarios y suelen encajar mejor con tu nivel académico, tus horarios y tu momento formativo.

Además, los departamentos de empleo universitario no solo publican ofertas. También pueden ayudarte a mejorar el currículum, resolver dudas sobre convenios, explicarte qué requisitos debes cumplir y orientarte hacia empresas que valoran incorporar estudiantes en prácticas. Este acompañamiento reduce bastante la sensación de ir a ciegas. Cuando empiezas, tener una estructura y una referencia clara importa mucho más que enviar decenas de candidaturas sin rumbo.

Prácticas curriculares y extracurriculares

Antes de lanzarte a buscar, conviene tener clara una distinción básica que condiciona toda tu búsqueda:

Prácticas Curriculares

Las prácticas curriculares forman parte del plan de estudios de tu grado o máster. Son obligatorias, cuentan como créditos y se gestionan directamente a través de la universidad, que firma un convenio con la empresa. El centro educativo asigna un tutor académico y la empresa, uno laboral. Al estar integradas en tu formación, la universidad lleva un seguimiento más estrecho del contenido y las condiciones.

Prácticas Extracurriculares

Las prácticas extracurriculares son voluntarias. No forman parte de tu expediente académico, pero también se articulan mediante un convenio entre la universidad y la empresa. La diferencia principal es que las haces por iniciativa propia para ganar experiencia, no porque tu plan de estudios lo exija. Suelen tener más flexibilidad en cuanto a fechas y horarios, y en algunos casos están mejor remuneradas.

No es lo mismo un convenio que un contrato formativo

Una vez que sabes qué tipo de prácticas vas a hacer, es importante entender bajo qué marco legal se van a desarrollar. Aquí hay dos figuras distintas que conviene no confundir.

El convenio de prácticas universitarias

Es el marco habitual para estudiantes matriculados, tanto en prácticas curriculares como extracurriculares. Se firma entre la universidad, la empresa y el estudiante. No genera una relación laboral, lo que significa que la empresa no está obligada a remunerarte, aunque puede hacerlo. El objetivo es exclusivamente formativo y la universidad supervisa que se cumpla.

Los contratos formativos tras la reforma laboral

Si lo que buscas es una relación laboral ya como titulado o mientras estudias, el marco actual viene definido por el Real Decreto 1065/2025, en vigor desde diciembre de 2025. La reforma laboral eliminó el antiguo «contrato en prácticas» y lo sustituyó por dos modalidades de contrato formativo:

  • Contrato de formación en alternancia: pensado para personas que están cursando estudios de FP, universitarios o del Catálogo del SEPE. Permite compatibilizar trabajo y formación. Dura entre 3 meses y 2 años, con jornada limitada al 65 % el primer año y al 85 % el segundo. La retribución no puede ser inferior al salario mínimo interprofesional en proporción al tiempo trabajado.
  • Contrato para la obtención de práctica profesional: destinado a titulados recientes, dentro de los 3 años siguientes a la finalización de sus estudios (5 años en caso de discapacidad). Dura entre 6 meses y 1 año. La empresa debe elaborar un plan formativo individual y asignar un tutor.

El convenio de prácticas es una herramienta formativa gestionada por la universidad, mientras que el contrato formativo es una relación laboral regulada por el Estatuto de los Trabajadores, con cotización a la Seguridad Social, derecho a desempleo y condiciones salariales definidas por convenio colectivo.

Diferencia entre convenio y contrato formativo

Dónde buscar ofertas de prácticas más allá del campus

Si quieres ampliar tus opciones, conviene combinar la vía universitaria con una búsqueda activa en portales especializados. Plataformas generalistas y redes profesionales pueden servirte para localizar ofertas de prácticas en empresas para estudiantes universitarios orientadas a perfiles junior, becarios o estudiantes en sus últimos cursos. Lo importante no es registrarte en todas, sino seleccionar bien, completar tu perfil y mantener cierta constancia:

  • LinkedIn: ideal para buscar ofertas y construir tu red profesional desde el primer día.
  • InfoJobs: uno de los portales más completos en España, con sección específica para prácticas.
  • StudentJob y PrimerEmpleo: enfocados en perfiles sin experiencia, con gran volumen de prácticas remuneradas.
  • Indeed y Glassdoor: agregadores globales con filtros por tipo de contrato y nivel de experiencia.
  • El Mundo del Becario: especializado en prácticas y primeros empleos en España.
  • Idealist y TrabajarporelMundo: si te interesan las prácticas en organizaciones sin ánimo de lucro o en el extranjero.

Revisa estas plataformas con frecuencia. Las ofertas de prácticas se publican y cubren rápido, especialmente en enero, febrero y septiembre, que son los meses con mayor demanda.

Cuando no hay oferta publicada, toma la iniciativa

Si tienes claro en qué empresa quieres hacer tus prácticas, no hace falta esperar a que publiquen una oferta. La candidatura espontánea es una estrategia muy efectiva cuando se hace bien. El truco está en la preparación previa: antes de escribir un solo correo, investiga a fondo la empresa.

Conoce sus clientes, sus departamentos, el tipo de proyectos en los que trabajan y la cultura que transmiten en redes sociales. Con esa información, podrás personalizar tu mensaje, dirigirte a la persona correcta y dejar claro qué puedes aportar tú a ellos, no solo lo que esperas aprender.

Cuando no hay oferta publicada, toma la iniciativa

Cómo preparar un buen CV y carta de presentación sin experiencia

Tu CV no tiene que ser largo para ser bueno. En esta etapa, lo que importa es que sea claro, visualmente limpio y honesto. Incluye tu formación académica, los idiomas que manejas, tu disponibilidad horaria y cualquier actividad extracurricular que demuestre proactividad: voluntariados, proyectos universitarios, cursos online, participación en asociaciones.

La carta de presentación es el espacio para hablar de ti en primera persona. No la uses para repetir el CV: úsala para explicar por qué quieres hacer tus prácticas en esa empresa concreta, qué te motiva del sector y qué estás dispuesto a aportar. La personalización marca la diferencia entre un candidato que llama la atención y uno que pasa desapercibido.

¿Se puede cobrar por hacer prácticas?

No todas las prácticas pagan, pero las que sí lo hacen son cada vez más habituales. Más allá del ingreso económico, las prácticas remuneradas tienen otro valor añadido muy concreto: cuando una empresa invierte en un estudiante, aunque sea con una ayuda modesta, suele implicarse más en su incorporación, en su formación y en la posibilidad de continuidad.

Para encontrarlas, filtra específicamente por este criterio en los portales que ya mencionamos. Si la remuneración no aparece clara desde el principio, es importante preguntar con naturalidad durante el proceso.

Eso no significa que unas prácticas no remuneradas sean automáticamente malas. Hay experiencias muy útiles que aportan aprendizaje, contexto y contactos, especialmente cuando forman parte de convenios bien estructurados. Aun así, conviene revisar cada oferta con atención, porque no todas ofrecen el mismo nivel de acompañamiento ni las mismas condiciones.

Cómo preparar la entrevista de prácticas

La mayoría de procesos de selección para prácticas incluyen al menos una entrevista. No hace falta responder como un experto, pero sí conviene tener claros tres puntos: por qué te interesa esa empresa, qué has aprendido hasta ahora y qué esperas obtener de la experiencia.

Algunas preguntas que aparecen con frecuencia en entrevistas para prácticas:

  • «¿Por qué has elegido esta empresa?» No vale con decir que te gusta el sector. Menciona algo concreto, como un proyecto reciente, un cliente que admiras o una línea de trabajo que encaja con lo que estás estudiando.
  • «¿Qué esperas aprender aquí?» Sé específico. En vez de «quiero aprender de todo», di qué área te interesa más y por qué.
  • «¿Qué podrías aportar tú?» No hace falta inventar superpoderes. Habla de tu disponibilidad, tus ganas, tus conocimientos técnicos (aunque sean básicos) o tu capacidad de aprendizaje rápido.
  • «Cuéntame sobre un proyecto o trabajo en equipo que hayas hecho.» Aquí sirve cualquier experiencia: un trabajo de clase, un voluntariado, un proyecto personal. Lo que buscan es cómo te organizas y cómo colaboras.

Un error habitual es ir sin preguntas propias. Los candidatos que preguntan demuestran que han pensado en serio en el puesto. Pregunta por el equipo con el que trabajarías, por el tipo de tareas del día a día o por cómo es el proceso de tutorización. Eso dice mucho más que un currículum perfecto.

Cómo preparar la entrevista de prácticas

Hazte visible antes de enviar el primer CV

LinkedIn es una herramienta que puedes utilizar para hacerte visible antes de enviar tu primer correo. Sigue a empresas de tu sector, comenta publicaciones relevantes, conéctate con profesionales que admires y mantén tu perfil actualizado con lo que estás aprendiendo.

Las ferias de empleo universitarias son otra oportunidad que muchos estudiantes infravaloran. Permiten entregar el CV en mano, mantener conversaciones reales con reclutadores y dejar una impresión que ningún correo electrónico puede replicar. Infórmate de cuáles se celebran en tu ciudad o facultad y prepárate antes de ir.

Pasos concretos para conseguir tus primeras prácticas en empresas

Si tuviéramos que resumir todo en acciones concretas, serían estas:

  • Visita el servicio de orientación laboral de tu universidad esta semana.
  • Crea o actualiza tu perfil en LinkedIn y en los principales portales de empleo.
  • Prepara un CV limpio, breve y adaptado a cada oferta o empresa.
  • Identifica 5 empresas donde te gustaría hacer prácticas y estúdialas a fondo.
  • Asiste a la próxima feria de empleo universitaria de tu ciudad.

Las prácticas en empresas para estudiantes universitarios no llegan solas, pero tampoco son inalcanzables. Con la estrategia correcta, los recursos adecuados y un entorno que te permita centrarte en lo que importa (estudiar, buscar, prepararte…), ese primer paso profesional está mucho más cerca de lo que crees.

Si estudias en Madrid y necesitas ese entorno de concentración y estructura, una residencia universitaria como MAC La Piovera puede marcar la diferencia: con el alojamiento, las comidas y los servicios cubiertos, toda tu energía se va a lo académico y lo profesional. Además, vivir rodeado de otros estudiantes con objetivos similares genera un entorno de motivación mutua donde es habitual compartir contactos, información sobre ofertas e incluso preparar candidaturas juntos.

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